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Cuando un hijo de cualquier edad muere, la familia sufre dolor intenso y podría sentirse desesperanzada y aislada.  Los Amigos Compasivos proveen consuelo altamente personal, esperanza y apoyo a familias que experimentan la muerte de un hijo o una hija, un hermano o una hermana o un nieto, y ayudan a otros para que puedan asistir mejor a la familia en duelo.


APOYO DESPUÉS DE LA MUERTE DE UN HIJO/A

"Los Amigos Compasivos transforman el dolor de la pena en un elixir de esperanza.  Estos sacan a las personas en duelo del aislamiento que les impone la sociedad y les permite expresar su pena de forma natural.  Al derramar las lágrimas viene la sanación. Y los que están en duelo reciente podrán ver a los que han sobrevivido y están aprendiendo a vivir y a amar nuevamente".  -- Simon Stephens, fundador de Los Amigos Compasivos.
 
Las palabras del fundador de LAC, Simon Stephens, resuenan en  aquellos que han asistido a las reuniones de Los Amigos Compasivos buscando un propósito en la vida que de repente parece tan vacía.
 
Si tu hijo/a ha muerto (de cualquier edad y por cualquier causa) o si estás tratando de ayudar a otros que han pasado por esta experiencia de cambio drástico Los Amigos Compasivos existe para proveer amistad, comprensión y esperanza a todos los que atraviesan el proceso natural de duelo.
 
A través de una red de más de 660 capítulos localizados en los 50 estados, y en Washington DC y Puerto Rico, Los Amigos Compasivos ha estado apoyando a las familias en duelo luego de la muerte de un hijo/a por más de cuatro décadas. En las reuniones mensuales y de líderes de capítulos, los miembros de LAC que están más adelantados en el duelo, pueden ayudar a los que están más recientes en el suyo (o los que ahora mismo enfrentan su pena) a entender lo que les espera.  ¿Cómo nosotros podemos sobrevivir a lo que no se sobrevive?  ¿Cómo nosotros podemos maniobrar por un camino minado?
  
La Oficina Nacional y su personal también proveen muchos niveles de apoyo a nuestros capítulos al igual que respuestas individuales a todos los que nos llaman por teléfono, nos contactan a través de nuestra red, o simplemente envían un correo electrónico que dice:  "Mi hijo/a ha muerto.  ¡Ayúdenme!"  Estaremos aquí mientras ustedes nos necesiten.  Ese es nuestro compromiso contigo.
 
El tiempo ha probado que nosotros sanamos cuando nos preocupamos y compartimos.  Te damos la bienvenida a Los Amigos Compasivos --  "Apoyando a las Familias Después de la Muerte de un Hijo/a."