| Los Amigos Compasivos es una
organización de autoayuda que ofrece amistad y entendimiento a padres que
han sufrido la pérdida de un hijo.. Los propósitos son apoyar y ayudar a
los padres en la resolución positiva del dolor que sienten ante la muerte
de un hijo y a fomentar la salud física y emocional de padres y hermanos
afligidos por esta muerte.
La muerte de un hijo/a es un golpe muy fuerte para toda la familia. Los
padres que han perdido a un hijo, a menudo se sienten impotentes para dar
apoyo y consolar a los hijos sobrevivientes, y sin embargo tienen que
seguir siendo padres en momentos en que sus reservas físicas y emocionales
están bajo una terrible tensión. A estos niños se les da a menudo el
nombre de los “deudos olvidados” porque la atención de los parientes y
amigos se dirige a los padres solamente.
Su niño tiene los mismos sentimientos y síntomas de dolor que un adulto.
El o ella también puede parecer confundido y defensivo acerca de la muerte.
Este niño está reaccionando frente a la muerte de un hermano/a y también
está reaccionando frente al comportamiento diferente de sus padres y de
las otras personas. Es necesario asegurarle que el dolor profundo de sus
padres no disminuye el amor que sienten por él.
Las pautas siguientes han sido sugeridas por los padres y hermanos que han
sufrido la muerte de un hijo o hermano y por los artículos de las personas
que se dedican al cuidado de enfermos, para ayudar a los padres en duelo a
entender y a enfrentar las necesidades de los niños que han sobrevivido.
La edad de los niños sobrevivientes
Preste atención al nivel de entendimiento o falta de entendimiento de su
hijo: un niño de dos años o más joven tiene el concepto de “aquí” y de “no
aquí.” Un niño de 3 a 5 años ve la muerte como algo temporario; un niño de
6 a 10 años entiende la realidad de la muerte y siente curiosidad acerca
de los aspectos biológicos de la misma y de los detalles del entierro.
Después de los 11 años un niño piensa en la muerte de la misma manera que
un adulto.
Explique honestamente a sus niños, de una manera que ellos puedan entender,
la causa de la muerte de un hermano/a. Conteste todas sus preguntas en
forma simple y directa, dando respuestas para ampliar más tarde y no
respuestas que van a olvidarse. Hasta un niño de 2 o 3 años puede entender
que “su cuerpo no pudo funcionar más.” Si un niño entiende lo que se le
explica, menos miedo tendrá.
Explicando el concepto de la muerte
Evite eufemismos porque los niños los malentienden facilmente. NO mezcle
causas religiosas y médicas. El no murió porque Dios lo quería tener en el
cielo. El murió porque su cuerpo no pudo funcionar más. Su cuerpo fue
enterrado en la tierra. Tú puedes creer que su espíritu y todas las cosas
que lo hacían especial están con Dios ahora. .
La relación entre hermanos
Sus hijos sobrevivientes estaban unidos al hermano que murió aunque quizás
esta relación no fuera muy afectuosa. Recuerde que el dolor va a exagerar
los sentimientos positivos y negativos entre sus hijos; anímelos a
discutir estos sentimientos. Los niños, muy a menudo se sientes culpables
y/o responsables por la muerte de un hermano. Asegúreles que las peleas y
los sentimientos negativos entre hermanos y hermanas son comunes y no
causan la muerte.
El papel de los padres
No tenga miedo de mostrar emoción delante de sus hijos. Los niños tienen
más dificultad en entender un silencio controlado de los padres, que una
aflicción abierta. Esto confirmará aún más los propios sentimientos del
niño.
Con su ejemplo, enfrentando su propio dolor, usted mostrará a sus hijos
que está bien llorar o estar triste o enojado, reír, usar las pertenencias
del niño que murió e incluso olvidarse de esta muerte a veces. No aisle a
su hijo fisicamente ni emocionalmente.
Hay una tendencia a idealizar a los muertos y los padres tienen que tener
mucho cuidado en no hacer comparaciones que puedan llevar a que los niños
sobrevivientes sientan que valen menos que el hermano que murió. Es
difícil, pero los padres tienen que evitar sobreproteger o ser demasiado
indulgentes con estos niños.
El silencio de su hijo no significa que no hay sentimientos o preguntas:
quizás el momento no sea adecuado. Háblele en forma abierta o lea un libro
con él, quizás esto lo anime a abrirse más. Escuche con atención lo que su
hijo le dice y lo que no le dice. Quizás sea más fácil para su hijo hablar
con una persona ajena a la familia.
Para un niño es más fácil, a veces, “llorar una muerte a distancia.”
Quizás ellos demuestran poca emoción ante la muerte de un hermano pero
demuestran una empatía tremenda por un personaje de un libro o reaccionan
fuertemente por un cordón de zapato o un juguete roto.
Algunas reacciones típicas
Los niños, como los adultos, pueden experimentar un retroceso emocional y
de desarrollo temporario — rabietas, dependencia, pérdida de habilidad
manual, reducción de la habilidad para aprender, comportamiento agresivo.
SEA PACIENTE Y AMOROSO. NO SEA DURO CON SUS HIJOS. Quizás ellos necesiten
que usted los abrace más. Los niños más pequeños quizás, al principio
hagan chistes o sigan jugando como siempre para distraerse; esto es
normal.
Asumir maneras o síntomas del hermano que murió o usar su ropa
temporalmente, son maneras típicas de enfrentar la muerte.
Sugerencias para ayudar a sus hijos
Comparta las pertenencias del niño que murió. Quizás a cada niño
sobreviviente le gustaría tener algo “por el momento” o guardar algo para
cuando sean adultos, como un libro, música, un juguete, ropa, una
fotografía, joyas.
Dé a sus hijos alternativas para usar su dolor en forma positiva —
actividades físicas como dibujar, escribir cartas, poesía, cuentos, un
diario, jugar al tenis, cuidar plantas.
Permita a sus hijos (incluso los muy pequeños) participar de los rituales
familiares, si ellos lo desean: visitar el cementerio, hacer arreglos para
la tumba, contribuir a un fondo conmemorativo. Use sus ideas para
demostrar amor y para expresar dolor en los aniversarios o días especiales.
Sus hijos van a necesitar información acerca de la muerte de un hermano en
cada etapa de su crecimiento. Esté abierta a las preguntas. Respete la
privacidad de ellos.
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